(Hoja de promoción para el disco El cedé, de Losdelgás)

Losdelgás

El cedé

Los que piensan que el rock and roll siempre fue sinónimo de macarreo, bugas, alpiste y viva la virgen están de enhorabuena con la aparición de éste primer trabajo de Losdelgás. En el podremos corroborar que lo antes dicho no está reñido para nada con el buen gusto, el aliño fino y la perfecta ejecución de los catorce temas que lo componen. Y no lo digo yo, ojo, que lo avalan los currículums impresionantes de estos butaneros doctorados en mercenariazgos orquestiles varios que abarcan toda la gama existente de instrumentos de cuerda, viento y percusión, así como en traumáticas experiencias sinfónicas. Mas líbranos del jazz, amén. Igualmente impresionante es la diversidad de estilos que se pasean por el susodicho disco que tiene como base y origen primigenio el rockanroll más ancestral y añorado, dígase: Pon tus barbas a remojo, Solo como amigos, (en la que se puede oler a los Burning de los ochenta) o Entre tiburones, en la que un servidor se place en descascarillarse la garganta para deciros que os andéis al loro cuando nadéis en las aguas bravas de las aceras y la farándula. En Quemando rueda se juntan el Alfredo y el Drogas, de los Barricada, para dejar su impronta en la que quizás sea la canción más macarra del disco; canción de parking de baruzo, de coche con las puertas abiertas y loro de cassette atronando, de sala de juegos con ruido de bolas de futbolín. También hay lugar para los medios tiempos con Quiero ser famoso y Amante gris, la primera engullendo toda la ironía para dejar a la segunda desnuda en una cruda y sincera declaración de amor. El funky de Ya no te creo, el country de Safari en la ciudad, la actualísima Analiza tu esfínter, el Just a Gigolo transformada para la ocasión en la benemérita Quiero ser picolo, la punk-rock Por eso bebo, aderezada por la voz de Mitxel Ortega y los ZZ top diciendo que No quiero terminan de conformar el grueso de estas canciones arrebatadas de humo, copazos con hielo y no me comas las patillas que llevo un pedo como un barco. Para finalizar me imagino a Pablo Milanés sonriendo al ver a estos delincuentes en una orgía frenética y a la par cariñosa con su Yolanda, de la que hacen una versión de quitarse el sombrero y pisotearlo. Juan de los Sociedad Alkohólika muta en Rafaella Carrá una vez más para cerrar el cedé con esa demencia titulada Pero tú de qué vas. Si nos fijamos bien, en dicha canción nos encontraremos psicofonías de la Marlene Mourreau, el barbudo de los Pimpinela y el bigotes de los Camela. Cosa fina. La banda la componen Gorka Aginagalde a la voz, Javier Area a la batería, Ritxi Salaberria al bajo y la voz, Xanet Arozena y Sergio Callejo a las guitarras y el Pirata a la voz, el teclado, la acústica, los vientos, la armónica y más porque no le dejaron. Fue grabado en el estudio Vade Records de Errentería y mezclado en el estudio de MIK en Bera. Ahora no queda sino arrimarse por cualquiera de los bolos que les llevarán de punta a punta del estado para comprobar que sí, que es verdad, que el rock no es tan solemne como lo pintan los guiris ni puta falta que hace, que se van a dejar las espitas abiertas para que nos acerquemos a oler, que nos quieren hacer pasar bien el rato. Así que vamos a arrimar unas cerillas a éstas geniales bombonas. Y a ver qué pasa.